domingo, 9 de marzo de 2008

NO SÉ SI CASARME, O COMPRARME UN CHANGO




ESTO QUE VEN AQUÍ NO ES LO QUE PARECE A SIMPLE VISTA..............ESTO FUE LO MÁS PARECIDO QUE TUVE A UN MARIDO EN UN LAPSO DE, APROXIMÁDAMENTE, OCHO MESES...................
ES QUE EN VERDAD, LO PRIMERO QUE COMENCÉ A EXTRAÑAR DE LA INSTITUCIÓN MATRIMONIAL FUE DURANTE LA VUELTA DEL SUPERMERCADO. SENTÍA QUE ME FALTABA ALGO........... Y DESCUBRÍ QUE: ME HACÍA FALTA ALGUIEN QUE ME AYUDARA A LLEVAR LAS BOLSAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! ES QUE LA VUELTA DEL SUPERMERCADO NO ES COSA FÁCIL.... YA UNA VEZ QUE UNO INGRESA AL TEMPLO DE LA COMPRA, Y SE EMPIEZA A IMAGINAR LO COMPLICADO QUE ES VOLVER A LA CASA CON LA CARGA, LA SITUACIÓN YA DEJA DE SER UN PASEO AGRADABLE PARA SACARSE LA DEPRESIÓN DEL DOMINGO A LA TARDE, Y SE CONVIERTE EN UNA TORMENTA DE IDEAS PARA SALIR DE LA CONTINGENCIA..... Y ESTO TIENE SUS FUNDAMENTOS EN UNA SERIE DE COMPLICACIONES QUE SE SUPERPONEN EN MI CASO PARTICULAR:


  • Primero: El supermercado queda a diez cuadras de mi casa, distancia que se convierte en muy corta para tomar un medio de transporte tal como un colectivo

  • segundo: las diez cuadras son en bajada de ida, cuando una todavía va despreocupada, porque no ha gastado dinero, y porque no trae consigo las bolsas.

  • tercero: las diez cuadras son en subida de vuelta, complicación extrema si las hay: ya no es alegre venir cargando cinco bolsas y con cien pesos menos en el bolsillo. ofcorse: la depresión vuelve con todo su esplendor, y ya no sólo una se siente sola, sino también estúpida! (por qué no aprendí a manejar????? por qué no me quedé con el auto???? por qué no me aguanté casada nomás???????????)

  • cuarto: En el hipotético caso de decidirse a tomar un taxi, las esperanzas desaparecen al caer en la cruda realidad: en Mendoza no se consiguen taxis nada más porque una tenga más de treinta, esté sola en la vida y no tenga quien le traiga las bolsas del super!!!!!!!!!

POR LO TANTO, HE AQUÍ LA SOLUCIÓN: COMPRARSE UN CHANGO!!!!!!!!!!!!!! Confieso que he recibido más de una crítica y burla por el chango. más de una amiga glamorosa me hizo prometer que me deshacería de él, pero es inútil: el chango fue la primera ayuda que recibí cuando estrenaba mi etapa solitaria. Asi es que, feministas del mundo, unios! no tienen nada que perder por quedarse solas, excepto vuestros changos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


EL CHANGUITO NO SE NEGOCIA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

sábado, 1 de marzo de 2008


Señora abra, soy el técnico...

Extracto de un capítulo de “Soy sola”, de Teresita Ferrari (Longseller). Humor sobre algunas aristas de la vida en solitario.
Cuando algo se rompe en la casa, ya sea una lamparita o un caño, la soledad aparece en su grado más cruel. Es uno de los momentos verdaderamente dramáticos, sin chiste y con lágrimas. Primero hay que saber a quién conviene llamar para resolver el problema. Conseguir información precisa no tiene precio. Generalmente la provee el portero, una fuente de datos inimaginable; le siguen los buenos vecinos y, por último, la ferretería de la esquina o de la vuelta.Guardo una agenda bastante completa, pero también es cierto que muchos cambian de teléfono o desaparecen, y, después de la última crisis económica, algunos se mudaron a un barrio con alquileres más baratos o sencillamente fijaron precios de neurocirujanos para cambiar un cuerito roto.Ya con el dato del personaje que se encargará del arreglo, viene la dura tarea de ubicarlo y que responda al mensaje. Una vez contactado, el tema es que pueda venir rápido, no a los quince días si estamos en invierno y lo que se rompió es la estufa. Ahora bien, con el técnico frente al problema se ponen a prueba los resortes de la fe. Una piensa que el quemador está tapado por la grasitud del gas, mientras que él nombra dieciocho partes rotas, una de las cuales "no se consigue más porque la estufa es muy vieja", pero él se ofrece a fabricarla. A esta altura, a mí me sube hasta la fiebre; no puedo hilvanar dos ideas y, en medio de la confusión, pido el presupuesto. Este siempre será altísimo o, al menos, tres veces mayor de lo que esperábamos y podemos pagar. A callar. Y desear que lo haga pronto y que el calvario termine. En ese momento anuncia que hasta la semana siguiente no podrá hacer el trabajo. Resta esperar o pasar por momentos similares con colegas que dirán más o menos lo mismo. Finalmente esperamos, gastamos una fortuna, y nos queda la leve sensación de que fuimos estafadas y el miedo insoportable de que se rompa algo más.Los técnicos huelen muy bien cuando la señora está sola y nadie le advertirá de lo mucho que le están cobrando por una pavada. Creo que esto no pasa cuando hay un hombre en la casa (¿o sí pasa?). Primero, porque impone una autoridad diferente, y segundo, porque hasta el más negado sabe algo de los aparatos hogareños. Lidiar con un técnico puede ser pan comido para los hombres. Saben qué y cuándo preguntar, y discuten el precio con una enorme seguridad. Si no tienen idea, lo disimulan, siempre guardan palabras de ocasión que los muestran como sabedores. En el caso del calefón, mandan las palabras "termocupla", "serpentina", "quemador", y tres bobadas dichas con confianza en sí mismos que asustan a cualquiera.

All by my self

Primera escena de la película - emblema de las mujeres de treinta que nos quisimos hacer las liberadas y chocamos con los kilos de más, la celulitis, la depresión de la separación, la infamia del reloj biológico y la falta de alguien que te encienda el calefón cuando te entrás a bañar y se te apaga........... en esas situaciones en la que una se siente más sola que en una fiesta sin pareja.
Ahí está, la primera escena de Bridget Jones.
Brid
No te da para que nadie te abra la puerta del auto, pero cómo te gustaría que alguien lo hiciera!!!!!!!!!!
No te da para tomarte un taxi por tres cuadras hasta tu casa........ Pero ya nadie te pasa a buscar en el auto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No te da para dar el brazo a torcer...............Pero cómo te gustaría volverte a vivir con tu papá y tu mamá!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (bah, algunos días, sobre todo el domingo a la mañana cuando no tenés ganas de cocinar)
Así es, mi querida......... No sólo le pasó a Bridget. Es más: creo que Bridget es la capitalización de todos nuestros desengaños, y tendríamos que cobrar, todas las de más de treinta que andamos "boyando" en busca de un destino mejor que quedarnos en casa tomando vino y sin que nos llegue ni un mensaje de texto en todo el fin de semana, algunas regalías por esta historia......